Otra causa que no necesariamente se relaciona con hacer dietas, es la falta de organización en la alimentación. No desayunar, por lo general nos va generar mucha hambre a la hora del almuerzo y nos a llevará a excedernos, hacer comidas principales inadecuadas en cantidad o calidad, también puede generarnos ansiedad. Un ejemplo común es cuando restringimos demasiado los carbohidratos (fideos, arroz, masas, papa, batata) y todas nuestras comidas son proteínas con vegetales. Eso también hace que nuestro organismo no reciba suficiente cantidad de energía. Por eso, es normal que nos empiecen a dar ganas de comer cualquier cosa en cualquier momento.